Hace unos días vi el final de la película Patch Adams interpretado magistralmente por el actor Robin Williams
Me llamó profundamente la atención el compromiso, la dedicación y amor de Hunter en cosa que hacía. Decía. “No se trata de retrasar la muerte, sino de mejorar la calidad de vida”. A través del actor Robin William pude admirar la vocación de su trabajo y no tanto la profesión.
Yo amo lo que hago, lamentablemente no se vender mucho mi trabajo, pero es algo que puedo y debo aprender. Desde hoy diré “soy vocacional, en vez de profesional” Vocación viene del latín y significa sentir el llamado, al menos desde lo inmanente (aquello que existe y actúa desde el interior); hablar desde lo trascendente (aquello que actúa desde el exterior; dicen que Dios se revela al ser humano) sería muy petulante de mi parte.








Como me agrada
cuando los individuos aman su quehacer diario....la vocación es un Don....una cada vez más rara virtud.
Saludos Afectuosos Ignacio